ESCUDO DEL CANTON ATAHUALPA

Autor: Polivio Pereira Erigüen

El Escudo cantonal está enmarcado por una caprichosa figura geométrica mixta (lados curvos y rectos) a manera de corazón, insinuando el afecto profundo de los atahualpenses por la tierra y amor fraternal: expresiva la concepción y profundo el sentimiento naturista. En la parte cimera se encuentra la esfinge de Atahualpa señoreándolo, rey del Tahuantinsuyo inmolado injustamente en la plaza de Cajamarca por orden del conquistador Francisco Pizarro, cuyo nombre lleva el Cantón. Sobre la esfinge se observa una franja blanca arqueada cubriendo todo lo ancho del Escudero, en la cual está escrito el nombre del Cantón y la fecha de cantonización.

Interiormente el escudo está dividido en cuatro cuarteles: uno superior, dos laterales e inferior el cuarto. Dentro del cuartel superior sobre campo de oro descansa un sol radiante, sol de flamante libertad, sobre el cual está inscrito 1984, año de la cantonización. Por la parte inferior del cuartel y cubriendo parte del sol emerge el gorro frigio que usaron las mujeres en la Revolución Francesa , sostenido por hercúleo brazo engrillado que ha roto una cadena, ambos, símbolos de la libertad alcanzada tras dura y larga lucha.

El brazo emerge de una franja azul, cuyos extremos partiendo de los costados del Escudo hacia el centro, hacen punta sobre el sol. Dentro de la misma franja está una cinta blanca bifurcada en sus puntas donde se lee una inscripción: UNIDOS VENCEREMOS. En el cuartel lateral derecho sobre campo sinople está un caduceo con dos alas en punta rodeado por dos culebras, emblema de paz, comercio, concordia y medicina, y dos herramientas de labranza y minería, usadas por los atahualpenses en sus labores diarias. El color verde representa el verdor de la campiña y la firme esperanza de superación en todos los órdenes del convivir humano.

Dentro del cuartel lateral izquierdo, sobre campo púrpura, destaca el cuerno de la abundancia derramando los frutos de la tierra en demostración de la riqueza cantonal en todas sus expresiones, y junto al cuerno hay una cabeza de ganado vacuno como expresión de la riqueza ganadera cantonal. El color rojo indica el fuego patrio que inflama el corazón noble de los atahualpenses y el rubor de sus hermosas mujeres; así como también su amor por la ciencia y la belleza.

El cuartel inferior escenifica el paisaje montañoso de la región, con su cielo azul y sus campos verdes. Sobresale del monte más alto una antena de repetición de radio y televisión representando el ambiente abierto a la comunicación y a la noticia, a la cultura y deporte, y el constante contacto con el mundo exterior.

Sobre faldas barrancosas descansa el Templo católico, demostrando la arraigada fe de sus gentes. Las casitas techo rojo arrimadas a las lomas de la capital cantonal, Paccha, traducen lo accidentado del terreno y la tenacidad de un pueblo de vivir afincado en la heredad de sus mayores. En los extremos superiores del Escudo, de derecha a izquierda del mismo, aparecen enmarcados dos rectángulos, uno en cada lado, con fondo blanco y dentro de éstos un círculo azul conteniendo cada uno una estrella blanca de cinco puntas que representan a las parroquias de Paccha y Ayapamba que se unieron originalmente para formar el cantón.